Cuando iban a operarme de una rodilla, un compañero de trabajo me dio la idea de marcarme la otra para evitar alguna confusión. Así que la víspera de la operación escribí en ella “Rodilla sana”. Al otro día, cuando desperté de la anestesia, la enfermera me entregó una nota que el cirujano me había dejado pegada en la pierna operada. Decía: “Otra rodilla sana” Loretta Philpott (Canadá) ........................
Fui a un restaurante de comida rápida y, como estoy ciego, pedí la carta en braille. Un dependiente me dio una en seguida. Cuando solicité otras para mis amigos invidentes, el joven se esfumó. Volvió a los pocos minutos… con unas fotocopias. Mick Finningan (Gran Bretaña) .........................
En un vuelo a Canadá, me tocó ir sentada junto a una agradable señora con la que conversé muy a gusto. El viaje era largo y me quedé dormida. Al despertar después de lo que me pareció poco tiempo, dije, todavía somnolienta: - No puedo dormir en los aviones. Y después de un sueño corto me siento peor que antes. La señora respondió: - Pues para dormir tan mal, ronda usted muy bien. Uwe Rittinghaus (Holanda) |