Amaos, pero no hagáis del amor una prisión, permitid que haya espacio y dejad que los vientos dancen ente vosotros. Cantad y danzad juntos, sed alegres, pero dejad que cada uno esté solo, como lo están las cuerdas del laúd a pesar de estremecerse con la misma música. Erijaos juntos, mas no muy próximos, las columnas del templo se plantan firmes y separadas, y la encina y el ciprés no crecen uno a la sombra del otro. Como ves, ama y conserva tu propia personalidad. Quien no da respeto, no te ama. Klabil Ceibran
Ù ¿Has visto tu estrella, el ideal que impulsa y orienta tu camino? Búscala y no olvides que la estrella se apaga cuando se enfría el corazón. |